Cimbra: la estructura de madera sobre la que los romanos levantaban sus arcos. Cuando la piedra ya se sostenía sola, la retiraban. Dos mil años después, esos arcos siguen de pie.
Cada decisión pasa por vos. Cada cobro, cada incendio, cada semana de vacaciones que no te tomás. Instalamos el sistema —números, procesos, equipo— hasta que tu negocio se sostenga solo. La primera pieza funcionando en 90 días.
Empezá con una radiografía Cómo trabajamosConstruiste un negocio probado y rentable alrededor de tu oficio. Pero lo que sabés hacer nunca se mudó a la empresa: se quedó viviendo en vos.
No somos consultores que diagnostican y se van. Tampoco un gerente caro que hay que apostar a ciegas. Somos la categoría del medio: instalamos y acompañamos la ejecución hasta que funcione.
Levantamos el mapa real de tu operación: qué se sostiene solo, qué se sostiene sobre vos. Salís con un plano claro y un orden de construcción. Sin informes de 80 páginas — una página de números que se lee en cinco minutos.
Instalamos el sistema en el orden que tu negocio aguanta: números semanales, rutinas que el equipo ejecuta sin preguntar, decisiones que dejan de esperarte. La primera pieza funciona en 90 días, y se mide.
El día en que tu negocio aguanta sin que estés. Lo celebramos con datos, no con globos. Y desde ahí, vos elegís el camino.
La mayoría de quienes venden acompañamiento necesitan que los sigás necesitando. Nuestro modelo es el contrario: el sistema queda instalado en tu negocio, no en nuestra factura.
El sistema queda instalado y tu equipo lo opera. Nos retiramos del día a día y quedamos disponibles como el médico de cabecera: chequeos periódicos, ajustes cuando el negocio cambia de etapa.
Si lo que querés es recuperar tu tiempo sin vender ni delegar a ciegas, operamos el negocio en tu nombre por un fee recurrente, con números abiertos y decisiones documentadas. Vos mantenés el control; nosotros, la operación.
Y cuando hay visión compartida, invertimos. Los maestros constructores se paraban debajo del arco cuando se retiraba la cimbra: si caía, caían con él. Nosotros también. Por eso podemos participar en el crecimiento de tu negocio, no solo cobrarle.
No hay factura por el desorden. Por eso nadie lo arregla. Estas son cuatro cifras que tu negocio ya está pagando — y que casi ningún dueño puede responder de memoria:
Si ninguno de esos cuatro números te salió de memoria, ahí está el punto de partida. La radiografía los pone en una página →
"Un arco no se construye en el aire. Algo tiene que sostener cada piedra hasta que la última cierra la forma. En tu negocio, ese algo has sido vos. Nuestro trabajo es relevarte: sostener con vos, construir las piezas que faltan y entregarte un negocio que aguanta solo — para que ser el dueño vuelva a ser una elección, no una condena."
Trabajamos con dueños que son excelentes en su oficio: la doctora con su clínica, la directora con su centro educativo, el fundador con su agencia. Negocios rentables, de 5 a 50 personas, que dependen de su dueño para todo.
Dos semanas. Una página. Los tres huecos más caros de tu negocio, cuantificados en plata y en tus horas — con la fuente de cada número, para que puedas discutirlo.
Sin cupos que se agotan y sin libreto de ventas. Una conversación seria sobre tu negocio: salís con dos o tres cosas claras, decidas trabajar con nosotros o no.
Escribinos — hola@cimbra.crCimbra la fundó Daniel Esteban, después de 19 años en banca de inversión, energía y grupos empresariales. Lo que las hace funcionar no es que tengan gente brillante: es que tienen sistemas que no dependen de nadie en particular. Cimbra existe para construirle esos sistemas a quien no los tiene.